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El momento más difícil

Es durante este período cuando se produce la mayor tensión y se cometen la mayoría de los errores.

Los últimos uno o dos meses antes de dejar la vivienda son los más difíciles

La mayoría de los inquilinos decide mudarse uno o dos meses antes de comunicarlo al propietario.

Puede parecer tiempo suficiente, pero precisamente durante ese periodo aparecen el estrés, las prisas y la mayoría de los errores.

Mudarse significa mucho más que transportar cajas.

Implica organizar decenas de tareas al mismo tiempo.

¿Por qué las últimas semanas son tan complicadas?

Al principio parece sencillo.

Solo hay que encontrar otra vivienda, avisar al propietario y preparar la mudanza.

Sin embargo, la lista de tareas crece muy rápido.

Hay que:

  • buscar una nueva vivienda;

  • acordar la fecha de salida;

  • preparar las cajas;

  • organizar el transporte;

  • cambiar el contrato de Internet;

  • gestionar suministros;

  • actualizar la dirección;

  • preparar la vivienda para la inspección;

  • coordinar la devolución de la fianza.

Cada tarea parece pequeña, pero todas juntas generan una gran carga.


Hay más trámites de los que imaginas

Mudarse no consiste únicamente en trasladar tus pertenencias.

También implica realizar numerosos trámites administrativos.

Por ejemplo:

  • firmar documentos;

  • enviar notificaciones al propietario;

  • guardar justificantes de pago;

  • documentar la entrega de llaves;

  • firmar el acta de salida;

  • revisar el contrato de alquiler.

Cuando todo se deja para los últimos días, es muy fácil olvidar algo importante.

Y esos pequeños detalles suelen provocar problemas más adelante.


Cuando la mudanza es urgente

No todas las mudanzas pueden planificarse con tiempo.

A veces las circunstancias cambian de forma inesperada.

Por ejemplo:

  • el propietario vende la vivienda;

  • finaliza el contrato;

  • consigues un nuevo trabajo;

  • cambia tu situación familiar;

  • necesitas abandonar la vivienda antes de lo previsto.

En estos casos el tiempo disponible es mucho menor y la presión aumenta considerablemente.


¿Por qué aparecen tantos errores?

La mayoría de los errores no ocurre por falta de conocimiento.

Suceden porque todo ocurre al mismo tiempo.

Entre el trabajo, la búsqueda de vivienda, las cajas y los documentos, es fácil olvidar detalles importantes.

Por ejemplo:

  • no hacer fotografías de la vivienda;

  • olvidar firmar el acta de salida;

  • perder documentos;

  • no anotar los contadores;

  • avisar al propietario demasiado tarde;

  • dejar contratos de suministros abiertos.

Pequeños descuidos que pueden retrasar la devolución de la fianza.


Cómo hacer que la mudanza sea más sencilla

No es posible eliminar todo el estrés.

Pero sí reducirlo con una buena planificación.

Es recomendable:

  • preparar una lista de tareas;

  • establecer un calendario;

  • organizar la documentación con antelación;

  • acordar la inspección final con el propietario;

  • no dejar todo para la última semana.

Cuanto antes empiece la preparación, más fácil será el proceso.


Conclusión

Los últimos uno o dos meses antes de abandonar una vivienda suelen ser el periodo más intenso del alquiler.

Hay que gestionar documentos, organizar la mudanza, buscar una nueva vivienda y preparar la devolución de la fianza.

Planificar con tiempo ayuda a evitar errores, reducir el estrés y terminar el alquiler con mucha más tranquilidad.